17 de diciembre de 2009

Ciudadano del mundo


Ramón Llull en su longeva vida fue un incasable viajero, visitando toda la Mediterránea: Barcelona, Montpellier, París, Génova, Roma, Nápoles, Túnez, Chipre, Lyon, Avignon, Pisa, Vienne, Sicilia, Bugía. Su sueño viajar al norte de África, tierra de infieles. Prisionero por un tiempo en Bugía, dialoga y convence, es invitado a abrazar la verdadera fe, musulmana. En Túnez es linchado en público, lapidado por expresar sus ideas, escapa con vida, para regresar a su Mallorca natal, donde muere en 1315, cuenta 84 años, sus restos descansan en la Basílica de Sant Francesc.